Para instalar una piscina es necesaria una declaración previa y, en algunos casos, un permiso de construcción (consúltelo con el constructor). La declaración previa corre a cuenta del propietario y debe tramitarse en el ayuntamiento respetando los plazos previstos.

Este plazo previo al inicio de las obras puede ser de 1 o 2 meses, según la normativa local de urbanismo del ayuntamiento donde se vaya a realizar la construcción. (Monumento histórico, etc.)