Para evitar la agresión de los UV sobre el cloro, es necesario añadir un estabilizante (ácido cianúrico). Cada tableta de cloro estabilizado contiene un porcentaje de estabilizante que permanece en el vaso si no se vacía. Cuando la cantidad supera las 75 ppm (partes por millón) en una piscina colectiva o las 120-150 ppm en una piscina privada, decimos que el agua está sobreestabilizada. Debido a este fenómeno, se reduce la eficacia del cloro.